Mostrando las entradas con la etiqueta hambre. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta hambre. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de junio de 2016

Cuando muere un niño, se nos va el país


Se nos murió la pequeña Oriana



La pequeña Oriana murió de un paro. No sé si llorar, gritar o arrecharme, pero jamás podré ponerme en el lugar de Mercedes González, mamá de la niña fallecida. Perder a tu hijo en estas épocas de escasez de medicinas, escasez de empatía, escasez de solidaridad y escasez de un buen gobierno, coño, no es fácil.


Se murió Oriana




Aquí la historia de la pequeña Oriana, presentaba diarrea, vómito y amigdalitis. Su mamá le dio Fulgram pero la fiebre nunca bajó. Le salieron llaguitas en la boca y en el paladar. Decidió llevarla al Hospital Antonio Patricio de Alcalá (Huapa) de Cumaná, estado Sucre, Venezuela.
En el centro de de salud, le colocaron Benzetacil, le pidieron gencivol para limpiarle las llagas.
Tras colocarle las indicaciones médicas, la pequeña tembló, se retorció, sudó, se hizo pupú y murió.
Todo indicaba que le había dado un paro, pero el nosocomio no tenía patólogo para saber con exactitud la causa de la muerte (el patólogo está detenido por negociar venta de dientes de cadáveres supuestamente, pero eso es harina de otro costal).
Esta historia tan triste de la infante Orianna estremeció el corazón de muchas madres de Cumaná, pues, ellas tienen a sus bebitas.  
La madre acudió a las redes sociales para escribir su indignación ante la muerte de su pequeña bebita, porque el médico le dijo que murió de peritonitis y de neumonía. Raro porque la niña llegó con diarrea, vómito y fiebre.
Casos como estos, son parte de la historia de la mamá venezolana. Quise plasmarlo en estas pequeñas líneas.

Niños de mi país




Oriana representa a todos los niños de mi país, esos niños como el pequeño Oliver Sánchez, conocido como el niño de la pancarta, quien tenía cáncer y no conseguía medicinas para curarse. Murió.
También escuché de otros niños fallecidos en el hospital por falta de medicamentos, insumos, y pare usted de contar.
Ser mami en esta época de mi país no es nada fácil. Sobretodo para aquellas que somos primerizas, las que estamos empezando a criar muchachos, aquellas que trabajamos duro para llevar el pan del hogar, mujeres emprendedoras, de valor: así son las mujeres de mi país.
Tener que enfrentar la muerte de tu hijo, es un sentimiento que solo una mamá sabe, nosotras, las que tenemos a nuestros bebitos vivos, ¡gracias a Dios! No sabemos el verdadero dolor de una madre.
Me solidarizo con aquellas madres que pierden a sus niños a causa de la escasez de medicamentos, déficit de insumos y crisis de los hospitales.
Alzo mi voz de protesta contra los gobernantes que no le dan prioridad a la salud, se mueren los niños, muere el futuro de un país.


Mamis opinan





Vea Serrano, mamá, dice que en los pueblos, los niños se están muriendo de deshidratación, hambre, asepsia, picaduras de mosquitos infectados. “Creo que los niños están en la peor situación de todos, estamos impotentes ante lo que pasa, esto se salió de control”.
Nay, una mamá cuenta que siente mucho miedo de llevar a su hijito al hospital, si no cuenta con un seguro médico. “Me da miedo ir al hospital, con qué confianza, si no tengo seguro”.




María Iguarán
Mamá simplemente
@marimagdys

Si quieres compartir tus quejas o crisis, te ayudo a plasmarlo, escríbeme aqui

martes, 24 de mayo de 2016

Nos morimos de hambre en Venezuela


Pues si, así me siento yo, porque mi plato tiene es spray de vegetales, esencia de carne y alguito de carbohidrato. ¡Y vais bien!




Nos morimos de hambre en Venezuela.Si hoy te llevas algo a la boca, es un día exitoso, ¡Gloria a Dios por esa bendición! Amén. Si logras alimentar a tu hijo de 06 años (mi caso), bendito señor Jesús, te amamos, bendice a Israel. Constantemente estamos agradeciendo, nosotros, los que creemos en Dios, los que no, no sé qué harán, no puedo opinar por ellos.
Pero también te llenas de incertidumbre, dudas, tristezas, arrecheras, ganas de largarte. Bueno, te da de todo. Hasta una lagrimita te sale, piensas, coño, que carrizo le daré de comer a mi hijo mañana, sino tengo la plata para comprar el pollo a 4.000 bolívares. No tengo para pagar la leche a 4.5000 y, pare de soñar, digo de contar, en mi caso, mi hijo está grande, mi beba toma leche materna; si tuviese un bebé, tal vez, tendría que parir la plata, literalmente.



Son tantos sufrimientos de la mujer venezolana. Aquí reflejo únicamente mi realidad (mosca), un poquito de mi familia, que están peor que yo, pero soy una mamá venezolana y, estas líneas me sirven para desahogarme, ahorrarme la terapia con un piscologo, terapeuta, psiquiatra (por mi se mueren de hambre también, porque con qué plata les pago).


Mi llanto



Especialmente hoy miércoles 18 de mayo de 2015 tengo el ánimo por el suelo. Quiero llorar. Estoy desesperada.  Vivo en Venezuela.
El no tener alternativas financieras, opciones de alimentación,  comida para darle a tu hijo desespera.
Mi ánimo está muy decaído.  Escribo para desahogarme, encontrar un alivio y buscar soluciones para enfrentar esta severa crisis venezolana.  
Ya no se trata de que no hay alimentos,  lo poco que se encuentra en los estantes de los mercados están caros.
El salario mínimo está en 15.051 bolívares mensuales,  unos 18.000 bolívares por ticket de alimentación.  Si en un hogar trabajan dos,  el ingreso sería de 33.000 bolívares al mes.
De esos 33.000 bolívares hay que apartar para sobrevivir durante 30 días. Un pollo a 4.000 bolívares,  leche a 4.500 bolívares, esto sin contar con los alimentos escasos. El precio de la canasta alimentaria a fecha de 24 de mayo es de 184.906 bolos fuertes.
Se pierde de vista la crisis,  en Venezuela estamos en EMERGENCIA


Pensar qué darle de comer a tu niño,  es caer muy bajo, más si eres parte de los venezolanos que le echan bolas. Soy de las que educan a sus hijos en casa, de las cree firmemente que solo con educación un país puede salir de la pobreza.
La riqueza de un humano es su educación,  este elemento tiene un valor muy preciado que beneficia a la sociedad y su entorno.
Seguramente,  la solución más inmediata sería huir del país a trabajar por el pan nomás, tan solo para lograr comer.
Estoy en la búsqueda de soluciones.  Con ideas creativas de comida, ideas hay muchas, pero falta el recurso para aplicar esas ideas innovadoras.
Estoy en búsqueda de soluciones. Fin del lloriqueo…


Mi recetas


Pasta a la pobre con esencia de carne



Mis recetas no son de la cocina tradicional. Es, cómo carajos hago yo para sobrevivir con tan poco dinero. Hice una pasta de fideos (me costó 500 bolívares) con medio tomate, media cebolla y ajo porro (es lo más barato en Cumaná, Sucre). Listo. La revuelves y tienes tu pasta. Puedes agregarle lo poquito de lo que tienes, por ejemplo, algo de diablito, salchichas, un poquito de carne (lo que tengas). Agregar algo de proteína. Sino, estamos jodidos, lo importante es comer algo.

En el próximo post, les contaré como hago para no morir de hambre siendo venezolana.




María Iguarán
Mamá simplemente

Si quieres compartir tu lástima conmigo aquí o, si quieres darme cachetadas también por allí.

Archivo del Blog